Testimonios
El hecho de participar del Diplomado de Neuropedagogía, aparte de aprender sobre el funcionamiento del cerebro del ser humano, me ha ayudado a entender el por qué cada persona es diferente, por qué percibe el mundo que lo rodea de distinta manera y que algunos necesitan de más o menor tiempo para observar y reflexionar antes de actuar. El saber que el cerebro es una máquina impredecible y que podemos ser capaces de realizar cosas increíbles me ha cambiado la visión sobre lo que yo puedo lograr en mi vida personal y en mi vida profesional. Ahora como docente y especialista siento que tengo más responsabilidad de la que yo creía tener, ya que realmente puedo dar muchísimo si conozco cómo funciona el cerebro y por lo tanto puedo ayudar a que los niños logren potenciar su cerebro en los diferentes ámbitos: memoria, aprendizaje, artes, cálculo, afectivo, social, etc. Por este motivo pienso que es recomendable llevar este diplomado y multiplicar el interés porque otras personas también puedan aprender cómo funciona nuestro cerebro y todo lo que influye en él, para que dé respuestas adecuadas, y como personas, podamos adaptarnos a este mundo que cada vez es más exigente.
Como psicóloga creía saber mucho del tema, pero fui para actualizarme. En la primera clase escuché algo insólito "espero que se enamoren del cerebro" ya se imaginan lo que pensé. Al pasar los meses, aprendí muchas cosas nuevas, formas distintas de abordar los casos relacionados con el aprendizaje y la enseñanza, uno de los temas que me gustó mucho fue la importancia de los neurotransmisores no sólo en el aprendizaje si no en todos los aspectos de la vida, entre muchas otras cosas más, por lo que hoy debo confesar que soy una de las hinchas del cerebro y estoy más que enamorada de él. Siempre digo que quien no conoce de neurociencias está en nada, es como caminar a ciegas tanteando el camino.
Hacer el Diplomado en Neuropedagogía con ASEDH-CEREBRUM significó revalorar, repotenciar y enriquecer mi condición como Profesional de la Educación. Muchos dicen que pueden y saben educar y/o "enseñar"; quizás lo hagan…, pero, "a su estilo" y con resultados inciertos. Ahora estoy convencido que sólo aquellos que desarrollan su labor en consonancia con los principios neuropedagógicos son quienes realmente logran que sus alumnas(os) aprendan eficazmente para "continuar aprendiendo" siempre. Aquí encontré una organización seria, efectiva, sólida y moderna, con un cuerpo docente de calidad reconocida internacionalmente; ergo, actualizado permanentemente, con la garantía de un excelente y exigente nivel académico.
El interés en ayudar a las personas a aprender con más facilidad me llevó a considerar mi participación en este diplomado. Mis expectativas fueron superadas. A través de esta experiencia confirmé y transformé paradigmas sobre el impacto que tiene el sistema nervioso central en nuestras reacciones, la atención, la memoria, las decisiones, la motivación, el proceso creativo y, sobre todo, en las relaciones interpersonales.
Aprender neuropedagogía no sólo ha sido una experiencia exigente de estudio y aprendizaje, sino que ha contribuido a entenderme mejor como persona, motivando en mí la curiosidad para seguir investigando y explorando esta nueva ciencia que día a día se va relacionando con otras disciplinas, pero que, sobre todo, pueden facilitar la gestión de las organizaciones y el liderazgo.
Finalmente ¿qué puede ser mejor que averiguar cómo funcionamos?
Creo que las experiencias vividas en el diplomado, mas allá de adquirir conocimientos muy valiosos de cómo nuestro cerebro se organiza, crece, y madura, han sido experiencias que han marcado de manera muy positiva mi vida. Considero que es primordial que en el ámbito educativo, se conozca cómo funciona el cerebro en relación al aprendizaje, se tenga en cuenta que el aprendizaje no solo es una función cognitiva sino que, en este proceso el sistema emocional también tiene un rol fundamental, puesto que las emociones están presentes en todas las decisiones y tareas que realizamos diariamente.
"El estudiar este diplomado ha constituido una grata e interesante experiencia ya que me ha posibilitado entender aspectos importantes de mi cerebro y, por ende, hacer la respectiva transferencia al de mis estudiantes: ello ha incidido positivamente en mi labor en los diferentes ámbitos en los que me desenvuelvo profesionalmente. Asimismo, las actividades se han desarrollado en forma vivencial y en un ambiente de exigencia académica y calidez humana que han posibilitado la interiorización e intercambio de experiencias."